La pregunta
de dónde reside la inteligencia es una de las cuestiones que más se ha
planteado la humanidad, y también, una de las que más le ha costado responder.
Desde los tiempos de Aristóteles, uno de los primeros filósofos, hasta nuestros
días, la respuesta ha sido una incógnita. Se han planteado a lo largo de la
historia varias hipótesis, por ejemplo, se dijo que la inteligencia variaba
según el tamaño de ciertas áreas del cerebro, otra decía que variaba según el número
de neuronas, y otra que explicaba que la inteligencia variaba según el número de
conexiones. Todas ellas fueron descartadas tras una posterior investigación,
por ejemplo, se ha demostrado que el cerebro de Einstein no tenía más neuronas
ni conexiones de lo normal.
Según un
estudio estadounidense, la inteligencia general está basada en la comunicación
eficaz entre una serie regiones específicas de ambos hemisferios cerebrales.
Desde hace
tiempo los científicos debaten si existe una inteligencia general o varias.
Ralph Adolphs, junto a otros cientificosson partidarios de la primera opción. Y
para tratar de situar esa inteligencia general han estudiado a fondo el cerebro
de 241 pacientes con lesiones cerebrales a los que se había realizado un test
de inteligencia.
Relacionando
la puntuación de su coeficiente intelectual (CI) con sus lesiones, los
neurocientíficos han conseguido trazar un mapa de las regiones cerebrales que
afectan a la inteligencia. Sus resultados, revelan que, en vez de residir en
una única estructura, la inteligencia general está ubicada una red de regiones
en ambos lados del cerebro, concretamente en el lóbulo frontal inferior y el
parietal superior del hemisferio izquierdo, con contribuciones del derecho. Y
que cuanto más densas son las conexiones entre estas áreas, mayor es la
inteligencia.
Adolphs explica
que, en realidad, este descubrimiento está muy relacionado con una teoría ya
existente llamada teoría de integración parieto-frontal.
Esta teoría
señala que la inteligencia general depende de la capacidad del cerebro para
integrar y conectar varios tipos de procesamiento, como la memoria de trabajo,
los procesos verbales y visoespaciales…